sábado, 6 de diciembre de 2014

La FAO pone en marcha el Año Internacional de los Suelos 2015

La atención se centra en un aliado silencioso de la humanidad y las amenazas a las que se enfrenta

Foto: ©FAO/Olivier Asselin
Unos suelos sanos son de vital importancia para la producción mundial de alimentos y aportan un amplio abanico de servicios medioambientales
4 de diciembre de 2014, Roma – Los suelos son de enorme importancia para la producción mundial de alimentos, pero no prestamos la suficiente atención a este "aliado silencioso", advirtió el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en vísperas del Día Mundial del Suelo, que se celebra el 5 de diciembre.

Los suelos sanos no solo constituyen la base para los alimentos, combustibles, fibras y productos médicos, sino que también son esenciales para nuestros ecosistemas, desempañando un papel fundamental en el ciclo del carbono, almacenando y filtrando el agua, y mejorando la resiliencia ante inundaciones y  sequías, explicó Graziano da Silva.

Las Naciones Unidas han declarado 2015 como Año Internacional de los Suelos. La iniciativa dará comienzo mañana con eventos en Roma, Nueva York y Santiago de Chile, en un esfuerzo por concienciar y promover un uso más sostenible de este recurso crítico.

"Hoy en día, más de 805 millones de personas padecen hambre y malnutrición. El crecimiento demográfico requerirá aumentar la producción alimentaria en aproximadamente un 60 por ciento. Dado que una gran parte de nuestros alimentos depende de los suelos, es fácil comprender lo importante que resulta mantenerlos sanos y productivos", afirmó Graziano da Silva, añadiendo que: "por desgracia, un tercio de nuestros recursos mundiales de suelos se está degradando y la presión humana sobre ellos está alcanzando niveles críticos, reduciendo, y en ocasiones eliminando, las funciones esenciales del suelo".

"Les invito a todos a desempeñar un papel activo en la promoción de la causa de los suelos durante 2015, ya que es un año importante para allanar el camino hacia un verdadero desarrollo sostenible para todos y por parte de todos", añadió

Los suelos: un recurso clave amenazado
La FAO estima que un tercio de todos los suelos se degradan, debido a la erosión, compactación, obturación, salinización, agotamiento de la materia orgánica y los nutrientes, acidificación, contaminación y otros procesos causados por prácticas insostenibles de gestión del suelo.

A no ser que se adopten nuevos enfoques, la superficie mundial de tierra cultivable y productiva por persona equivaldrá en 2050 a solo una cuarta parte del nivel de 1960. Más información.

Un centímetro de suelo puede tardar hasta 1 000 años en formarse, y con un 33 por ciento de todos los recursos mundiales de suelos degradados y la creciente presión humana, se están alcanzando unos niveles críticos que hacen que su correcta gestión sea un asunto urgente, advirtió Graziano da Silva.

Tras describir a los suelos como un "recurso casi olvidado", hizo un llamamiento para aumentar la inversión en su gestión sostenible, asegurando que resultaría más económico que su restauración y "se necesita para lograr la seguridad alimentaria y la nutrición, la adaptación y la mitigación del cambio climático y el desarrollo sostenible en general".

Al menos una cuarta parte de la biodiversidad mundial habita bajo tierra, donde, por ejemplo, la lombriz de tierra es un gigante al lado de pequeños organismos como bacterias y hongos. Estos organismos -incluidas las raíces de las plantas- actúan como los agentes principales que impulsan el reciclaje de nutrientes y ayudan a las plantas mejorando la ingesta de estos, contribuyendo a su vez a la biodiversidad por encima del nivel del suelo.

Una mejor gestión puede asegurar que estos organismos -que habitualmente pasan inadvertidos- aumenten la capacidad del suelo para absorber carbono y mitigar la desertificación, de forma que incluso pueda capturarse más carbono, ayudando a compensar las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura.

Cartografiar la tierra
La FAO ha implementado más de 120 proyectos relacionados con el suelo en todo el mundo y ha elaborado junto a la UNESCO el Mapa Mundial de Suelos. Entre las prioridades más urgentes están la actualización, normalización y accesibilidad al conocimiento mundial de los tipos y distribución del suelo.

Actualmente, los datos sobre los suelos suelen ser obsoletos, de alcance limitado y están fragmentados. Una de las prioridades de la FAO consiste en establecer un sistema mundial de información sobre los suelos que, proporcionando datos e información fiables, podría ayudar en la toma de decisiones relacionadas con la gestión de suelos.

La FAO ha puesto en marcha una serie de iniciativas, incluyendo el lanzamiento de la Alianza Mundial por el Suelo, que ha constituido el Fondo para suelos sanos como su brazo operativo.

Fuente: http://www.fao.org/news/story/es/item/270950/icode/

domingo, 23 de noviembre de 2014

Calidad del agua

La calidad de cualquier masa de agua, superficial o subterránea depende tanto de factores naturales como de la acción humana. Sin la acción humana, la calidad del agua vendría determinada por la erosión del substrato mineral, los procesos atmosféricos de evapotranspiración y sedimentación de lodos y sales, la lixiviación natural de la materia orgánica y los nutrientes del suelo por los factores hidrológicos, y los procesos biológicos en el medio acuático que pueden alterar la composición física y química del agua. Por lo general, la calidad del agua se determina comparando las características físicas y químicas de una muestra de agua con unas directrices de calidad del agua o estándares. En el caso del agua potable, estas normas se establecen para asegurar un suministro de agua limpia y saludable para el consumo humano y, de este modo, proteger la salud de las personas. Estas normas se basan normalmente en unos niveles de toxicidad científicamente aceptables tanto para los humanos como para los organismos acuáticos. El deterioro de la calidad del agua se ha convertido en motivo de preocupación a nivel mundial con el crecimiento de la población humana, la expansión de la actividad industrial y agrícola y la amenaza del cambio climático como causa de importantes alteraciones en el ciclo hidrológico. A nivel global, el principal problema relacionado con la calidad del agua lo constituye la eutrofización, que es el resultado de un aumento de los niveles de nutrientes (generalmente fósforo y nitrógeno) y afecta sustancialmente a los usos del agua. Las mayores fuentes de nutrientes provienen de la escorrentía agrícola y de las aguas residuales domésticas (también fuente de contaminación microbiana), de efluentes industriales y emisiones a la atmósfera procedentes de la combustión de combustibles fósiles y de los incendios forestales. Los lagos y los pantanos son especialmente susceptibles a los impactos negativos de la eutrofización debido a su complejo dinamismo, con un periodo de residencia del agua relativamente largo, y al hecho de que concentran los contaminantes procedentes de las cuencas de drenaje. Las concentraciones de nitrógeno superiores a 5 miligramos por litro de agua a menudo indican una contaminación procedente de residuos humanos o animales o provenientes de la escorrentía de fertilizantes de las zonas agrícolas. Cabe apuntar que es cada vez mayor la preocupación acerca del impacto en los ecosistemas acuáticos de los productos cosméticos y farmacéuticos como las píldoras anticonceptivas, analgésicos y antibióticos. Poco se sabe de sus efectos a largo plazo sobre los humanos y los ecosistemas, aunque se cree que algunos pueden suplantar las hormonas naturales en los humanos y otras especies.
Niveles de nitratos: concentraciones en la desembocadura de los ríos.
Fuente: Gráficos vitales de Agua. PNUMA

La baja calidad del agua afecta directamente sobre la cantidad de agua de diversas maneras. El agua contaminada que no puede utilizarse para consumo, para baño, para la industria o la agricultura reduce de forma efectiva la cantidad de agua disponible en una determinada zona.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Biodiversidad

Se le llama biodiversidad al conjunto de todos los seres vivos y especies que existen en la Tierra y a su interacción.
De acuerdo con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que hasta febrero del 2000 había sido ratificado por 177 países, la biodiversidad es la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos procesos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie (genética), entre las especies y de los ecosistemas.
La gran biodiversidad es el resultado de la evolución de la vida a través de millones de años, cada organismo tiene su forma particular de vida, la cual está en perfecta relación con el medio que habita. El gran número de especies se calculan alrededor de treinta millones; esta cifra no es exacta debido a que no se conocen todas las especies existentes en nuestro planeta.
El concepto biodiversidad se refiere a los diferentes lugares y formas de vida que existen sobre la Tierra, tanto los naturales como los creados por el ser humano; por ejemplo, los agroecosistemas.

Tres niveles y dos componentes

Esta sola palabra, biodiversidad, abarca un amplio espectro y por lo tanto tiene diversas implicaciones. En primer lugar, como consta en su definición, incluye tres niveles: los genes, las especies y los ecosistemas.
Pero además implica dos componentes: uno tangible —que incluye los recursos biológicos como la madera o la pesca— y otro intangible, ligado con los conocimientos, las innovaciones y las prácticas humanas asociadas con la biodiversidad (por ejemplo, las técnicas agrícolas o los conocimientos científicos).
La definición se extiende hacia un tercer plano pues sus connotaciones están cruzadas también por valores. Estos son de tipo económico, ecológico, ético, cultural, social, científico, educativo, recreativo y estético, entre muchos otros.
La diversidad biológica se expresa generalmente en términos del número de especies que viven en un área determinada.
Cerca del 75 por ciento de la biodiversidad del planeta está concentrada en apenas diecisiete países, los cuales son considerados megadiversos.

Los ecosistemas

Un ecosistema está formado por una comunidad de organismos que interactúan entre sí y con el medio circundante. Son complejas redes ubicadas en espacios geográficos determinados y que pueden ser naturales o creadas por los seres humanos, como los campos de cultivo o las ciudades.
Los ecosistemas son un bullicio: animales, plantas, hongos, virus y microorganismos en interacción con la lluvia, la temperatura, el suelo, la salinidad y otros factores... ¡son la biodiversidad en su mayor nivel! Algunos ecosistemas son los páramos, los manglares y los bosques amazónicos.
La diversidad de ecosistemas se debe a las diferentes condiciones climáticas y geográficas —entre otras— que ocurren en cada lugar. Por ejemplo, en los páramos las plantas tienen hojas pequeñas para sobrevivir al frío, mientras en la planicie amazónica los árboles han desarrollado estrategias para aprovechar los escasos nutrientes del suelo tales como desplegar grandes raíces superficiales.
Asimismo, en los bosques secos de la Costa viven especies adaptadas a un medio árido, el cual está determinado por la influencia de la corriente fría de Humboldt, fenómeno que provoca la disminución de las lluvias durante la mayor parte del año.

Las especies

Una especie es un conjunto de organismos que comparten muchas características —entre ellas, las genéticas— y que pueden procrear descendientes fértiles; es decir, que pueden reproducirse (en contraste, los híbridos como la mula no pueden tener progenie).
Ejemplos de especies son el oso de anteojos, el cedro y los seres humanos.
Así, la diversidad de especies se refiere a la variabilidad de animales, plantas, hongos, virus y otros microorganismos que habitan en un lugar determinado. Este lugar puede ser toda la Tierra, un país, una región o una isla.
Sin embargo, las especies no están distribuidas uniformemente sobre el planeta, y hay países como el Ecuador que albergan un número mayor; en países como este muchas de las especies son endémicas (aquellas cuya distribución está restringida a un área específica, en este caso el territorio nacional). La iguana marina, que vive únicamente en Galápagos, es una especie endémica.
Debido a que el número de especies en el mundo es sumamente grande, para facilitar los análisis se las clasifica en grandes grupos como mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces, insectos o plantas.

Los genes

Los genes son una parte de las células donde está almacenado el material hereditario que pasa de una generación a otra.
Cada gen posee información sobre una o varias características físicas (como el color de la piel), controla funciones reguladoras de la vida (como la elaboración de proteínas),o puede albergar información relacionada con el comportamiento (mayor o menor agresividad).
Sin embargo, los genes de los diferentes miembros de una misma especie no son copias exactas.
Así, las numerosas variedades de maíz que existen en Latinoamérica contienen genes distintos, y es esta diversidad la que propicia que algunas plantas sean resistentes a las plagas mientras otras son fácilmente infestadas.
Los tres niveles de la biodiversidad no son excluyentes; por el contrario, éstos se compenetran a plenitud. Los genes están dentro de las especies y éstas constituyen una parte fundamental de los ecosistemas.
La biodiversidad es una sociedad que funciona perfectamente y que ha sido formada durante millones de años. Su conservación incumbe a todos los habitantes de este planeta, y su pérdida implicará graves consecuencias ecológicas, sociales y económicas.

Componentes de la biodiversidad

Como ya vimos, los componentes de la biodiversidad son dos: la naturaleza misma —lo tangible— y los conocimientos que tenemos de ella —lo intangible—.
El componente tangible de la biodiversidad está conformado por la variedad de genes, de especies y de ecosistemas que podemos identificar, manejar y usar. En otras palabras, lo conforman el material genético, las poblaciones naturales y los recursos de los ecosistemas que pueden ser evaluados físicamente.
Ejemplos de este componente son los árboles, peces comerciales y plantas medicinales.
El componente intangible de la biodiversidad, por otro lado, está constituido por la variedad de conocimientos, innovaciones y prácticas, individuales o colectivas relacionadas con la diversidad biológica. Dentro de este componente se incluyen los saberes de los pueblos indígenas y de las comunidades campesinas, así como las tecnologías modernas y las innovaciones científicas para usar los recursos.

Importancia de la biodiversidad

Existe una interdependencia muy estrecha entre todos los seres vivos y entre los factores de su hábitat, por lo tanto, una alteración entre unos seres vivos modifica también a su hábitat y a otros habitantes de ahí. La pérdida de la biodiversidad puede acarrear nuestra desaparición como especie.
La pérdida de la biodiversidad equivale a la pérdida de la calidad de nuestra vida como especie y, en caso extremo, nuestra propia extinción.

Razones que provocan pérdida de la biodiversidad

Todas las especies se han adaptado a su medio y si este cambiara simplemente perecerían.
El motivo de la desaparición de las especies es la alteración o desaparición de su hábitat.
La mayoría de las veces la alteración del medio la provoca el hombre: La tala inmoderada obliga a sus habitantes a emigrar o a morir.
La agricultura no planificada origina la desaparición de las especies que habitaban en esos renglones antes de ser desmontadas, al igual que la contaminación, la urbanización, la cacería y el tráfico de especies.

¿Cuál es el valor de la biodiversidad?

¿Cuánto vale la sombra de un árbol frondoso? ¿y los pensamientos que tenemos cuando cae la tarde sobre un bosque o cuando nos deleitamos con el mar? ¿Cuál es el valor de la biodiversidad?
Vivimos en una sociedad consumista donde la brecha entre ricos y pobres es cada día mayor y en la cual la naturaleza ha sido observada como un objeto que debe ser explotado. Bajo este modelo de desarrollo, cuyos objetivos son la acumulación de riqueza y el consumo, lo que "vale" es el dinero: vaya y pregunte cuál es el "valor" de algo y la respuesta será un precio.
Pero además de ser una fuente de ingresos económicos, la naturaleza tiene otros valores intrínsecos que son de todo tipo: ecológico, ético, cultural, científico, recreativo y estético. Por supuesto, dichos valores pueden ser analizados desde perspectivas distintas y sus implicaciones sobreponerse y complementarse.

Valor económico

Los ecosistemas, las especies y la información genética tienen un valor económico actual y potencial enorme.
Actividades de toda clase, desde la agricultura, la pesca y el ecoturismo, hasta la explotación maderera y petrolera, dependen de la existencia de la biodiversidad.
Tintes, fibras, alimentos, medicinas y variedades silvestres de especies cultivadas son apenas una parte del valor económico actual de la biodiversidad.
Pero además de ser una fuente de dinero a través de la pesca, de la empresa maderera y de la oferta turística, la biodiversidad tiene un gran valor potencial en la actualidad.
Algunas empresas de los países del Norte cuyas emisiones a la atmósfera, al suelo y al agua amenazan el equilibrio climático global, canjean dinero por conservación de bosques. Paradójicamente, la creciente pérdida de biodiversidad se debe al poco valor económico que se le asigna.

A modo de resumen:

La biodiversidad es toda la variedad de la vida en la Tierra. Puede abordarse de tres maneras: como variedad de ecosistemas, como variedad de especies y como variedad de genes.

Variedad de ecosistemas

Es la variedad de comunidades de organismos que existen en determinadas regiones; incluye la variedad de hábitats, de especies que los componen y de procesos ecológicos que ocurren.

Variedad de especies

Es el número de especies diferentes que hay en un área geográfica.

Variedad de genes

Son las diferentes versiones de los genes (unidades de herencia) contenidos en los individuos de todas las especies del planeta. Estas diferencias, que son heredables, constituyen la materia prima a partir de la cual ha evolucionado la variada complejidad de los seres vivos en el transcurso de millones de años.

Fuente Internet: 
http://www.monografias.com/trabajos11/bioltrece/bioltrece.shtml

¿Por que preocupa la perdida de biodiversidad?

La biodiversidad refleja el número, la variedad y la variabilidad de los organismos vivos y cómo éstos cambian de un lugar a otro y con el paso del tiempo. Incluye la diversidad dentro de las especies, entre especies distintas y entre ecosistemas, en definitiva, la diversidad del conjunto de la vida en la tierra.
Los ecosistemas proporcionan recursos indispensables para la vida, como son los alimentos y el agua y el aire puros. También ofrecen protección contra catástrofes naturales y enfermedades, condicionan la cultura del hombre y sus creencias espirituales, y aseguran la continuidad de los procesos fundamentales para la vida en el planeta.
La pérdida de biodiversidad afecta a los ecosistemas, ya que los hace más vulnerables a las perturbaciones y merma su capacidad de proporcionar servicios de gran valor para los hombres. El hombre tiene un impacto considerable, y creciente, sobre el entorno natural. En los últimos 50 años, los cambios en la biodiversidad se han producido a un ritmo nunca antes visto en la historia de la humanidad.

¿Como se mide en la actualidad la evolución de la biodiversidad? 
Los indicadores se establecieron con el fin de realizar un seguimiento del estado y la evolución de la biodiversidad, además de proporcionar información sobre cómo aumentar la eficacia de las medidas y los programas de gestión en materia de biodiversidad. Estos indicadores cubren siete ámbitos de actuación prioritarios, entre los que se incluyen la reducción del ritmo de pérdida de la biodiversidad, hacer frente a las principales amenazas, fomentar el uso sostenible de la biodiversidad y mantener los ecosistemas en buen estado.
Aunque siguen faltando mediciones completas a escala mundial que permitan evaluar el progreso hacia el objetivo para 2010, sí es posible identificar tendencias sobre el estado de la biodiversidad con la ayuda de dichos indicadores. En su conjunto, nos permiten detectar las tendencias actuales de algunos aspectos importantes de la biodiversidad, en particular cuando se analizan e interpretan como un todo.

¿A que ritmo desaparece la biodiversidad?
El primer ámbito de actuación prioritario dentro del esquema de trabajo para 2010 consiste en reducir el ritmo de pérdida de biodiversidad en términos de ecosistemas, especies y riqueza genética.
Durante los últimos 50 años, el hombre ha transformado los ecosistemas a un ritmo y con un alcance superiores a ningún otro periodo de la historia de la humanidad. Por ejemplo, la transformación de bosques en terrenos agrícolas y de pasto se sucede a un ritmo alarmante. En otros ecosistemas, tales como praderas, sabanas, desiertos y ecosistemas de agua dulce, costeros y marinos, se han observado tendencias negativas similares.
La abundancia y la distribución de las especies elegidas son un indicador de la calidad de los ecosistemas. Varios informes de evaluación han revelado que el tamaño de la población o la zona de distribución de la mayoría de las especies estudiadas están menguando. Entre las excepciones se encuentran las especies domésticas, especies invasoras y las que gozan de medidas de protección específicas.
Según los cálculos, el hombre es el responsable de haber provocado extinciones a un ritmo hasta mil veces superior al natural en los últimos siglos. Según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, se encuentran amenazadas de extinción hasta la mitad de las especies de grupos estudiados en profundidad como anfibios, aves o mamíferos, y la situación está empeorando.
La diversidad genética de las especies cultivadas y domesticadas tiene una gran importancia para el hombre, ya que permite a las especies adaptarse a unas circunstancias cambiantes. Se calcula que un tercio de las razas de animales domesticados se encuentran en la actualidad en peligro de extinción. Entre las especies que no son de cultivo, la diversidad genética está amenazada principalmente por la sobreexplotación, así como por la destrucción y fragmentación de sus hábitats.
Los espacios protegidos son de vital importancia a la hora de contrarrestar la pérdida constante de ecosistemas y de especies. En la actualidad cubren de cerca la octava parte de la superficie terrestre del planeta, pero tan sólo una mínima parte de las zonas marítimas y costeras. Sin embargo, existen diferencias notables de extensión protegida entre las diferentes regiones ecológicas, y muchos tipos de ecosistemas apenas gozan de protección alguna.

¿Cuales son las principales amenazas para la biodiversidad?
El tercer ámbito de actuación prioritario gira en torno a las cinco mayores amenazas para la biodiversidad: especies exóticas invasoras, carga de nutrientes y contaminación, cambio climático, modificación del hábitat y sobreexplotación. La disponibilidad de abonos y su uso a escala industrial contribuyen al incremento de la productividad agrícola. Sin embargo, el nitrógeno y el fósforo contenidos en dichos abonos pueden traer graves consecuencias para el medio ambiente. La producción industrial de nitrógeno se ha disparado desde 1960. Las especies exóticas invasoras pueden tener efectos devastadores para las especies autóctonas, como provocar su extinción o causar daños a los ecosistemas naturales o de cultivo. Algunas plagas de enfermedades o especies exóticas invasoras pueden acarrear ingentes esfuerzos económicos. En el pasado reciente, el ritmo de introducción de especies exóticas ha aumentado considerablemente junto a los riesgos aparejados, sobre todo a causa del crecimiento del comercio, los viajes y el turismo.