sábado, 7 de julio de 2012

El aire que respiramos

El aire que respiramos no es un compuesto químico, sino una mezcla de gases, formada en un 99,997% —por debajo de los 90 km de altitud sobre la superficie terrestre— por cinco componentes: nitrógeno (N2), oxígeno (02), argón (Ar), dióxido de carbono (C02) y vapor de agua.
De los cinco componente principales del aire, el nitrógeno, el oxígeno y el argón son considerados gases permanentes, porque su concentración no varía de forma sustancial en el tiempo, ya que tienen un periodo de permanencia muy grande (se consideran gases permanentes aquellos con una duración media de las moléculas en la atmósfera superior a 1 .000 años). La tabla siguiente recoge ¡a proporción en la que se hallan los distintos gases que componen el aire atmosférico en las proximidades del suelo, así como su tiempo de permanencia:
En las proporciones que figuran en el cuadro anterior, ninguno de los gases es considerado como contaminante, ya que forman parte de la composición natural del aire. Sin embargo, entre ellos aparecen muchos que, habitualmente, se identifican como contaminantes: el dióxido de carbono, el sulfuro de hidrógeno, los óxidos de nitrógeno y de azufre o el propio ozono. Esto es así cuando su concentración en el aire supera sustancialmente la que corresponde al equilibrio natural de la atmósfera, de forma que, cuando éste se altera, hablamos de contaminantes atmosféricos.
El aire que respiramos, aun en su estado más puro, contienen también partículas sólidas y liquidas en suspensión, lo suficientemente pequeñas como para que su tiempo de permanencia en la atmósfera sea importante. Muchas de estas partículas, llamadas aerosoles, son emitidas por fuentes industriales o urbanas, aunque también pueden hallarse de forma natural en la atmósfera. Una parte de ellas procede de reacciones químicas entre los gases contaminantes.
El vapor de agua representa aproximadamente el 4% en volumen del aire situado cerca del suelo; es resultado de la evaporación de las aguas superficiales de océanos y mares y de la transpiración de las plantas. Sin embargo, su bajo peso molecular hace que sea transportado con relativa facilidad hacia arriba por las corrientes ascendentes, hasta una altura máxima de 10-12 km sobre la superficie terrestre, franja en la que la turbulencia es más efectiva. A alturas superiores la concentración de vapor de agua en el aire es prácticamente nula.

¿Podemos considerar al aire como un gas perfecto?

Si prescindimos del vapor de agua —dado su bajo tiempo de permanencia en la atmósfera (del orden de 10 días)—, de todos los gases que forman parte de la composición del aire en muy pequeña proporción y de las posibles impurezas presentes en el mismo, podemos hablar de aire seco o aire puro con una composición fija hasta alturas de 16 km:

— N2: 755,5 g/kg. aire seco.

—02: 231,4g/kg. aire seco.

— Ar: 13,1 g/kg. aire seco.

El hecho de que estos gases se hallen en unas condiciones de presión y temperatura muy alejadas de las críticas para cada uno de ellos, hace que podamos identificar el aire seco con un gas perfecto a la hora de describir la evolución térmica de la atmósfera. El efecto del vapor de agua en el aire es mínimo mientras no se den condiciones que favorezcan su condensación.

Evolución termodinámica del aire

La mezcla de los gases que componen el aire atmosférico es muy homogénea hasta niveles muy altos, debido a la agitación atmosférica. Esto quiere decir que los gases están perfectamente mezclados entre sí, algo que no ocurriría si no existiera turbulencia, ya que en este caso los gases más ligeros ascenderían más rápido que los más pesados y el aire que respiraríamos los seres vivos estaría formado casi en exclusiva por nitrógeno y oxígeno.
Una de las principales características de la atmósfera desde el punto de vista termodinámico es que la temperatura del aire desciende, en general, con la altura. No obstante, existen estratos en los que ocurre exactamente lo contrario; son las denominadas inversiones térmicas, que se caracterizan por una gran estabilidad que impide las corrientes verticales y los movimientos turbulentos (favorecen, por tanto, la concentración de contaminantes por debajo de ellas).
Aire frío y cálido. Su influencia en el comportamiento de la atmósfera: Una masa de aire frío es aquella que se halla a temperatura inferior que el suelo sobre el que se encuentra. Normalmente proviene de latitudes altas y. por tanto, según evoluciona hacia latitudes más bajas se va calentando. Se trata de una masa de aire inestable, en la que se desarrollan con facilidad corrientes verticales convectivas como resultado del calor que absorben del suelo, y también corrientes turbulentas. El efecto de estas corrientes es la dispersión por toda la masa de aire del vapor de agua y de las partículas de polvo procedentes del suelo. Por eso, las capas bajas de la atmósfera quedan limpias de impurezas y proporcionan una gran visibilidad.
Por el contrario, una masa de aire cálido posee mayor temperatura que el suelo sobre el que se halla, ya que normalmente procede de bajas latitudes y evoluciona hacia las más altas. Al estar el suelo más frío, las capas más bajas de la masa de aire se enfrían antes que las superiores, por lo que suele producirse una «inversión de tierra», es decir, una inversión térmica junto al suelo, en la que la temperatura del aire aumenta con la altura. Las corrientes verticales en estas capas, por tanto, quedan impedidas, lo que hace que se acumulen el vapor de agua y las partículas de polvo en la zona más próxima al suelo, dificultando la visibilidad.
En primavera ocurre que, aunque el aire no procede de latitudes frías, se comporta como una masa fría por efecto de la radiación solar, que empieza a ser cada vez más fuerte y hace que el suelo se caliente antes que el aire. Por eso suelen darse días muy claros y limpios en esta época del año. Por el contrario, las nieblas son características del otoño, debido al fenómeno opuesto: al decrecer la radiación solar, el suelo se enfría antes que el aire que se halla sobre él, por lo que éste se comporta como una masa cálida aunque no provenga de latitudes bajas. La inversión térmica que se produce hace que se acumule el vapor de agua, dando origen a la niebla.

Propiedades físicas del aire
• Expansión: Aumento de volumen de una masa de aire al verse reducida la presión ejercida por una fuerza o debido a la incorporación de calor.
• Contracción: Reducción de volumen del aire al verse presionado por una fuerza, pero este llega a un límite y el aire tiende a expandirse después de ese límite.
• Fluidez: Es el flujo de aire de un lugar de mayor a menor concentración sin gasto de energía.
• Presión atmosférica: Fuerza que ejerce el aire a todos los cuerpos.
• Volumen: Es el espacio que ocupa el aire.
• Masa
• Densidad
Propiedades químicas del aire
Actualmente se conoce con bastante exactitud la composición del aire. Éstos pueden ser divididos en:
• Componentes fundamentales: nitrógeno (78,1%) y el oxígeno (20,9%).
• Componentes secundarios: gases nobles y dióxido de carbono (1%).
• Contaminantes: Monóxido de nitrógeno, ozono, dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, amoníaco y monóxido de carbono.
• Componentes universales: agua (en sus 3 estados) y polvo atmosférico (humo, sal, arena fina, cenizas, esporas, polen, microorganismos, etc.). Las proporciones de vapor de agua varían según el punto geográfico de la tierra.
Las proporciones de estos gases se pueden considerar exactas más o menos a 25 km de altura. 


¿La presión del aire aumenta con la temperatura?
El peso de los gases que componen la atmósfera  ejerce una presión (fuerza por unidad de superficie) sobre todos los objetos que se encuentran inmersos en ella.
Esta presión es directamente proporcional con la temperatura, es decir, a mayor presión, mayor temperatura y viceversa, porque al aumentar la temperatura las moléculas poseen mayor agitación térmica (se mueven más rápido; tienen mayor energía cinética) lo que se traduce en un mayor número de choques entre ellas y contra las paredes del recipiente, aumentando así la fuerza por unidad de superficie.


¿Por qué un globo inflado se “chupa” en un matraz que posee 200 ml de agua en ebullición?
El agua que está hirviendo está pasando del estado líquido al gaseoso.
Estas moléculas en forma de vapor de agua penetran en el interior del globo donde se hallan las moléculas de aire.
Como están a mayor temperatura que lo normal, el volumen del gas se encuentra dilatado, es decir, ha aumentado su volumen.
Sin embargo, cuando se enfría, los gases se contraen y disminuyen su volumen, provocando que el globo se “chupe”


¿Cómo se relaciona el aire con la presión interna y la externa?
La atmósfera es una capa de gases que rodea a nuestro planeta. Esta capa de gases está constituida por el aire, el cual, como ya se dijo anteriormente, es una mezcla de gases que ejerce  una presión sobre todos los objetos que se encuentran inmersos en ella, porque tiene peso.
Esta presión se llama Presión atmosférica y alcanza su máximo valor a nivel del mar: 1.033 kilogramos por centímetro cuadrado de superficie y disminuye a medida que se aleja del mar.
La presión atmosférica se expresa en la unidad de presión llamada atmósfera.
Las moléculas del aire se dilatan cuando el movimiento molecular aumenta, y se contraen cuando el movimiento disminuye.
La causa del movimiento molecular se debe a la temperatura. Todo esto se traduce en la presión interna entre las moléculas.


¿Ejerce el aire presión hacia arriba?
La presión es la fuerza que un cuerpo ejerce por cada unidad de superficie de apoyo. En el caso de la atmósfera, el cuerpo que ejerce la fuerza sobre la superficie terrestre es el aire, y como gas ejerce esa presión en todas direcciones, también hacia arriba.


Aire: factores que lo influyen
Tres son los factores que influyen en las variaciones del aire sobre la atmósfera: la temperatura, la presión atmosférica y la humedad.


La temperatura


El sol emite radiación, la cual se propaga por el espacio y llega finalmente a la Tierra.
Un porcentaje de la energía es absorbida por la tierra y esta, a su vez, la refleja y calienta las primeras capas de la atmósfera.
En este nivel, la presencia de CO2 y vapor de agua permiten mantener una temperatura adecuada en el aire, evitando que la energía se disperse a capas superiores.
Se deduce que la temperatura atmosférica corresponde al mayor o menor cantidad de calor que se transfiere a la atmósfera.
Factores
La temperatura es modificada por tres factores:


1. La latitud: siempre la temperatura del aire en la línea del Ecuador será mayor, ya que los rayos solares en este punto caen más perpendiculares y, por lo tanto, el grado de absorción por la tierra también es mayor. Desde este punto hacia los Polos, la temperatura disminuye, ya que los rayos solares llegan más inclinados.


2. La altitud: la temperatura de la atmósfera va disminuyendo a medida que se establece mayor distancia respecto de la tierra. Esto se debe al hecho de que las capas de la troposfera se van calentando desde lo más cercano a la tierra, hacia arriba. Por ejemplo, en la cima de una montaña, la temperatura siempre va a ser menor que en la base de ella.


3. Cercanía al mar: la temperatura atmosférica no sufre grandes variaciones, porque el agua se calienta y enfría más lentamente que la tierra.


La presión atmosférica


La presión atmosférica es otro de los elementos que influye en las características y condiciones del aire. Corresponde a la fuerza que ejerce el peso del aire sobre los cuerpos o superficies de la Tierra.
Los factores que modifican la presión son varios:
Altura: a mayor altura existe una menor presión. Esto se explica porque a mayor altura, existe una cantidad inferior de moléculas, es decir, el aire es menos denso. Por esta menor densidad, el peso del aire es menor, por lo tanto, allí la atmósfera ejerce menor presión. Un hecho común donde se puede detectar esta variación, es en la ebullición de los líquidos, a distinta altura. Por ejemplo: si se toma una cantidad de agua y se hierve en Santiago, esto demora un tiempo determinado; pero si la misma cantidad se hierve en una ciudad que está a 3.000 metros de altura, el tiempo será menor. Esto se basa en que en la ebullición de un líquido se debe lograr cierta presión y esta debe igualar o superar el valor de la presión atmosférica.
Temperatura: cada vez que las masas de aire se calientan por un aumento de la temperatura, se hacen menos densas y esto determina que el aire ascienda, provocando una disminución en la presión atmosférica. Este fenómeno provoca zonas de la atmósfera con mayor presión y otras de menor, generándose movimientos de aire, es decir, los vientos.


La humedad


Es el tercer factor que hace variar a la atmósfera. Corresponde a la cantidad de vapor de agua que existe en la atmósfera. La humedad del aire es variable y depende fundamentalmente del grado de evaporación de los océanos u otras fuentes de agua. Disminuye con las lluvias o precipitaciones.
La humedad del aire está relacionada con la temperatura. Si la temperatura es mayor, más humedad se retendrá en la atmósfera.
La humedad atmosférica es determinante para la cantidad y distribución de los seres vivos sobre la tierra.

El aire

¿Cómo está compuesto el aire?

El aire es una mezcla de gases 

Casi un 80% de las moléculas del aire son nitrógeno (exactamente un 78,1%) y aproximadamente un 21% lo constituye el oxígeno. Otros gases presentes en menores cantidades son el dióxido de carbono, (CO2) y los gases nobles como el helio (He), neón (Ne), argón (Ar), criptón (Kr) y xenón (Xe).


Componente
Concentración aproximada
Nitrógeno
(N)
78,03% en volumen
Oxígeno
(O)
20,99% en volumen
Dióxido de Carbono
(CO2)
0,03% en volumen
Argón
(Ar)
0,94% en volumen
Neón
(Ne)
0,00123% en volumen
Helio
(He)
0,0004% en volumen
Criptón
(Kr)
0,00005% en volumen
Xenón
(Xe)
0,000006% en volumen
Hidrógeno
(H)
0,01% en volumen
Metano
(CH4)
0,0002% en volumen
Óxido nitroso
(N2O)
0,00005% en volumen
Vapor de Agua
(H2O)
Variable
Ozono
(O3)
Variable
Partículas
 
Variable


Importancia de los principales gases del aire

La importancia de los principales gases del aire para el desarrollo de la vida son:
- Oxígeno  (O2): Molécula biatómica, es un gas incoloro. Es muy importante para todos los seres vivos, ya que permite que se realicen los siguientes procesos:
- Combustión, actua como comburente. Es decir, permite que en el transcurso de una reacción, al combinarse con otras sustancias denominadas combustibles, se produzca energía manifestada en forma de luz y calor.
- Oxidación. Corresponde a la unión de una sustancia con Oxígeno que ocurre  lentamente y el calor desarrollado se disipa. Así ocurre con los metales cuando quedan a la intemperie.
- Respiración. Es utilizado por plantas y animales en su proceso respiratorio. A través de la fotosíntesis se regenera para devolverlo a la atmósfera.

Por otro lado, el oxígeno atmosférico sustenta la vida de los organismos aeróbicos y, por el alto grado de naturalidad en la relación que tenemos con él, solemos no valorar su vital importancia. Esto cambia, sin embargo, cuando se presentan eventos de grave contaminación atmosférica, en especial en zonas urbanas con altos niveles de emisión gaseosa y con deficientes condiciones de ventilación producidas por la escasez de vientos, a lo que se suman factores climáticos agravantes, como el de inversión térmica.

Ejercicio de conexión con el clima y la química ambiental:
Averigua sobre las características del fenómeno de inversión térmica y elabora un breve informe sobre el tema.

Dióxido de Carbono

El dióxido de Carbono o anhídrido carbónico (CO2), molecula lineal y apolar, es otro gas que se recicla  a través de la fotosíntesis y la respiración. Es un producto derivado de reacciones de combustión completas de la materia orgánica. Se forma cuando la combustión se realiza en exceso de oxígeno (O2). Pertenece a la familia de compuestos inorgánicos binarios denominados óxidos ácidos. Se produce también en procesos biológicos, como la fermentación. Se utiliza en la gasificación de bebidas, como gas propulsor en los extintores y en otros aerosoles.

Nitrógeno

Es un gas cuya presencia en el aire permite disminuir la acción del Oxígeno en las combustiones, es decir, si el Oxígeno estuviera puro su acción sería mucho más intensa. El Nitrógeno atmosférico (N2) puede también ser fijado por ciertas bacterias para producir compuestos nitrogenados que fertilizan el suelo. En la industria se usa en la conservación de alimentos, y en medicina  para congelar tejidos y órganos vivos que pueden ser usados más tarde en investigación o en trasplantes.

Gases nobles

Estos gases, como el Argón (Ar), Helio (He) y Neón (Ne) son muy estables químicamente. Generalmente, el Neón es utilizado en alumbrados públicos y el Helio en los globos aerostáticos debido a su poder ascendente. El último exponente de la familia de los gases nobles, el Radón (Rn), es un gas radiactivo que se genera de manera natural en el subsuelo y se filtra al interior de las viviendas. Este es un importante factor de riesgo en la génesis del cáncer pulmonar y es particularmente alto en ciertas zonas geográficas que contienen elevadas concentraciones de minerales de uranio.

La atmosfera

El estudio de la atmósfera se realiza en la superficie de la tierra y en el espacio, utilizando aparatos de avanzada tecnología, instalados en los satélites artificiales. Estos estudios han dilucidado sus regiones y composición química. Investigaciones científicas han permitido establecer que la atmósfera no es homogénea, en ella se pueden reconocer varias regiones que se diferencian entre sí en algunas características, como la composición,  presión, temperatura y la densidad. Si consideramos la altura de la atmósfera con respecto a la superficie terrestre podemos identificar las siguientes regiones de menor a mayor altura:

Troposfera: Se encuentra en unión con la superficie terrestre  y posee aproximadamente el 80٪ de la masa total de la atmósfera en ella se producen el desarrollo de la vida y los fenómenos meteorológicos.
Estratosfera: Se identifica por la ausencia de vapor de agua y la presencia de la capa de ozono. 
Mesosfera: Es una capa de aire poco denso y frio, en lo que preponderan gases livianos.
Ionosfera o termosfera: Posee una densidad muy baja, en ella se absorben las radiaciones solares de menor longitud. 
Exosfera: Se compone de átomos de hidrógeno y de helio que escapan constantemente al espacio.

viernes, 6 de abril de 2012

SOCIEDAD Y AMBIENTE, CONCEPCIONES Y PARADIGMAS


Conceptos y definiciones sobre ambiente

Más allá de la diferencia etimológica entre ambiente, medio ambiente y medio, que se utilizan en el idioma español como traducción de “environment”, el significado de los mismos se tomará, a los fines de este trabajo, como sinónimos.
Las siguientes son algunas aproximaciones a la definición de Ambiente - Medio Ambiente- Medio: “Medio Ambiente se refiere a esas múltiples y complejas relaciones entre el hombre y la tierra que se desarrollan en el tiempo y se extienden en el espacio entre el hombre y la Tierra.” (Durán D. y Lara L., 1994:1)
Otras definiciones dan mayor énfasis a la relación hombre- naturaleza introduciendo en mayor grado el aspecto social.
“... el ambiente podría definirse como un sistema dinámico de interrelaciones, entre las sociedades humanas y su medio de vida, donde medio de vida comprende los recursos y el espacio, y las sociedades humanas incluyen a los individuos, poblaciones, su estructura social y su modo de organización colectiva. El Ambiente, es entonces el resultado de las interacciones entre los sistemas sociales y naturales”. (Tratado de Cooperación Amazónica, 1988:204)
Según R. Fernández “Se ha definido al “medio ambiente” como un campo teórico en el que se inscriben las problemáticas en la articulación sociedad/ naturaleza. El concepto en sí de “medio ambiente” alude a aquello que ya no es ni sociedad ni naturaleza sino su interrelación a partir del otro.”(Fernández R., 1994:8)
Para E. Leff “...el ambiente es concebido como una totalidad conformada por un espacio teórico constituido por diferentes paradigmas transformados por el saber ambiental--, al campo político, donde las estrategias diferenciadas de apropiación de la naturaleza están imbricadas en estrategias discursivas que van desde la teorización y los imaginarios sobre la naturaleza, hasta las prácticas de apropiación, producción y transformación del ambiente orientado por los principios de la sustentabilidad.” (Leff, E., 1999).
Mediante estas definiciones se busca encontrar el límite entre el individuo o comunidad y su exterior, aunque a veces ello se dificulta por la complejidad de las interrelaciones, lo que hace que para algunas disciplinas no les sea fácil limitar el objeto de estudio, y por eso la necesidad de enfocarlos como estudios interdisciplinarios.

Los nuevos paradigmas y el problema ambiental

A lo largo de su historia la sociedad occidental fue modificando su relación con la naturaleza de acuerdo a la concepción dominante en cada uno de sus periodos históricos. Los fundamentos de la mecánica clásica, basados en las ideas de Newton, originan una fe desmedida en los logros de la ciencia. Así la razón, la ciencia, la técnica y el trabajo del hombre podían construir su entorno a voluntad e incluso someter el universo entero a su servicio. Esa concepción es, con algunos matices, la que dominó la idea de organización de la sociedad occidental hasta nuestros días. Esta idea de organización basada en formas de producción, de consumo y acumulación, que no tienen en cuenta los problemas que puedan surgir en el ambiente que la sustenta, porque la ciencia, la técnica y el hombre todo lo puede solucionar. Con la denominada “Globalización”, se ha trasladado la idea a la mayoría de las culturas del planeta, generando consecuencias negativas en distintos aspectos, entre ellos los problemas ambientales.
Comúnmente a cualquier alteración del medio se la reconoce como un “problema ambiental”, pero más allá de la expresión observable al que comúnmente se hace referencia; algunos autores han tratado de ahondar en las causas de los problemas ambientales, entre ellos se encuentra Leff E., que dice al respecto:
"La problemática ambiental, más que una crisis ecológica, es un cuestionamiento del pensamiento y del entendimiento, de la ontología y de la epistemología con las que la civilización occidental ha comprendido el ser, los entes y las cosas; de la ciencia y la razón tecnológica con las que ha sido dominada la naturaleza y economizado el mundo moderno". (Leff E., 1999).
Diversos autores (Morin E., et al., 1999; Fernández R., 1994; Shiva V., 1996, Escobar A., 1999) han venido señalando esas consecuencias negativas y configurando al mismo tiempo un espectro de nuevos paradigmas que cuestionan los lineamientos actuales por los que se rige la producción, la economía, el desarrollo social en relación con su medio ambiente.
Las respuestas a los problemas ambientales se buscaron en los nuevos paradigmas, ellos son los que guían la el camino para construir nuevas alternativas en la relación sociedad - naturaleza.
“Paradigma” (proviene del griego: parádeigma; de paradeiknymi, mostrar, manifestar). En la sociología de la ciencia, “Paradigma” corresponde al modelo o patrón de una sociedad; mediante él se fijan los límites por los cuales se rige una sociedad en una época determinada.
Un cambio de “paradigma” significa una reestructuración de los esquemas sociales. Ello se da cuando al intentar resolver las problemáticas del presente, el paradigma vigente falla en la resolución, y al ponerse en tela de juicio, obliga a buscar nuevas formas de concebir el futuro. Es entonces desde esa nueva percepción del mundo que se establecen nuevas maneras de accionar en el presente. Según Fernández, R. (1999), existirían diversas vertientes del saber, que parecen converger en la formulación de una ruptura epistemológica, que traería aparejado la postulación de un nuevo paradigma. Entre ellas el autor menciona las siguientes:
1-Las teorías de la termodinámica
2-Las críticas ecológicas de la economía
3-Las teorías de sistemas complejos
4-Las teorías de construcción genética del percibir y conocer
5-Las proposiciones de la antropología cultural y la etnodiversidad
6-Las proposiciones de la sociología del riesgo
7-Las proposiciones de la geografía del biorregionalismo
Así, estas construcciones teóricas constituyen un potencial para engendrar nuevos paradigmas y su aportación en la integración de un paradigma ambiental caracterizable como“macro paradigma ”(Fernández R.,1999),con respecto a los anteriores.

Relación sociedad-naturaleza

El hombre moderno occidental se fue apartando de su relación directa con la naturaleza. Morin lo explica de la siguiente manera: .”..el hombre ha creado nuevas esferas de vida: la vida del espíritu , la vida de los mitos, la vida de las ideas, la vida de la conciencia. Y es al producir esas nuevas formas de vida, que dependen del lenguaje, de las nociones, de las ideas, alimentando el espíritu y la conciencia, que progresivamente se vuelve extraño al mundo viviente y animal.”(Morin E., et al., 1999:60) En ese sentido, son las sociedades y sus culturas las que “construyen” el concepto de la naturaleza, de la cual el hombre es biológica y psicológicamente dependiente. Así, Escobar A. (1999), cuenta que los antropólogos han documentado que muchos grupos sociales que viven en localidades no modernas y que no pertenecen a la cultura occidental, dan un significado a su entorno natural, que engloba los aspectos biofísico, humano y supranatural, que contrasta con la forma más comúnmente aceptada de ver la naturaleza por la sociedad moderna occidental , que la ven como una fuente externa a los humanos y de la que éstos se pueden apropiar de la forma como les parezca. La sociedad, y la relación que se establece entre individuos y su entorno, influenciada por la ideología dominante en cada momento de su historia, la que define el vínculo con el medio ambiente que lo rodea, en lo que hace a sistemas de producción y desarrollo. La idea predominante en nuestros días, dada por el modelo económico neoliberal, establece las siguientes características en esa relación sociedad - naturaleza:

El individuo y la sociedad

En la sociedad occidental actual, prevalece la visión individual. Al respecto, Escobar sostiene "Uno de los constructos claves de las sociedades occidentales es el del individuo. (...) la doctrina liberal encierra una noción de “individualismo posesivo” que no sólo se hizo predominante sino que ha tenido uno de los efectos distributivos más poderosos. De acuerdo con esta noción, el individuo, y solo hechos y normas expresadas en términos del individuo, son la base del orden social. Desde el inicio de la etapa capitalista hasta la época neoliberal de las dos últimas décadas, no se ha parado de naturalizar progresivamente este orden. La sociedad pasó a ser considerada como una asociación de individuos libres, sobre todo cuando entran en las relaciones de mercado.(...)”(Escobar A., 1999). El individuo tiene una visión fragmentada de su rol protagónico en el vínculo hombre- naturaleza. Ello dificulta que el reconocimiento de las relaciones que tiene su forma de vida y todo lo que ello implica, con los demás procesos naturales. Esa visión también dificulta su relación con otros individuos porque: “Quien no ve el entorno como algo vivo y autosustentado sistemáticamente, tampoco ve al otro, al del lado, al que también quiere ser él y abrirse camino en medio del desorden imperante, no reconoce alteridad alguna. Este sujeto encaminado hacia un individualismo sin referente social, aún inserto en la pre- modernidad, ni siquiera logra verse así mismo”. (Rojas Hernández J.,1999).

Los estilos de vida y el alejamiento de la naturaleza

El consumismo de la sociedad actual, influenciado por la maquinaria propagandística y las ansias de confort, resaltan más las características del individualismo dentro de una sociedad. Al respecto Voloschin explica algunas consecuencias "..el hombre es socializado en una cultura donde predomina el “consumo directo”, su relación con el medio ambiente es de usufructo. Se descalifica el esfuerzo empeñado en la obtención del producto que satisfaga la necesidad. Se privilegia el “objeto a consumir”. Su obtención tiende a satisfacer tanto necesidades de orden material como psíquicas. Se valoriza la rapidez del proceso “deseo- necesidad- satisfacción". (Voloschin C.,1994:85) La urgencia de la vida cotidiana en las grandes ciudades, ha influenciado en la falta de reflexión en la relación individuo-sociedad-naturaleza, y generado algunos conflictos, como lo expresa Voloschin “La urgencia de la vida cotidiana, en un mundo de progresiva pauperización limita las posibilidades del adulto para conectarse con necesidades de orden social que implican una participación diferente y para la cual no se encuentra disponible.” (Voloschin, C., 1994:83).

La economía de mercado

Tiene como principio rector la mercantilización de los recursos naturales a fin de lograr la maximización de las ganancias y acumulación del capital, o sea que tanto las necesidades de la naturaleza, como las necesidades humanas se hallan a merced de este principio. Sin embargo “El principio organizador del desarrollo económico basado en la acumulación del capital y el crecimiento económico desvaloriza todas las propiedades y procesos, de la naturaleza y de la sociedad, que no tiene precio en el mercado y no son insumos para la producción de mercancías. Esta premisa genera muy frecuentemente programas de desarrollo económico que apartan o destruyen la base de la naturaleza y de la gente para la supervivencia.” (Shiva V.,1996:333)
Morín al respecto distingue lo siguiente: "Los efectos en la civilización que produce la mercantilización de todas las cosas, justamente anunciada por Marx– desde el agua, el mar y el sol, los órganos del cuerpo humano, la sangre, el esperma, el óvulo y el tejido fetal también se vuelven mercaderías-, son la debilitación del don, de lo gratuito, del ofrecimiento, del servicio, la casi desaparición de lo no monetario, lo que entraña la desaparición de valores que no sean el afán de ganancias, el interés financiero, la sed de riqueza...” (Morin E., et al., 1999:73) Así es como la escala de valores sufre cambios y lo monetario pasa a tomar una posición dominante respecto a otros valores.

La equidad y la justicia

Los valores como la justicia, muchas veces se ven desdibujados ante la imposición de las reglas económicas, y con ello el principio de equidad entre los distintos actores sociales. “La forma como está organizada una sociedad, influye en la forma como ésta se relaciona con los sistemas naturales. Un sistema social basado en la injusticia o en la desigualdad, tiende - por lógica casi inmanente- a aplicar estos mismos principios a la naturaleza.(...).” (Rojas Hernández J., 1999).

Los límites

El no reconocimiento de los límites naturales dados por los umbrales ecológicos de los ecosistemas, en función de la explotación de la naturaleza para cubrir el consumo ilimitado de una sociedad, provoca la degradación de los ecosistemas y por lo tanto nuevas formas de pobreza. “El reconocimiento de los límites de la naturaleza implica límites sobre la sociedad y las nociones de que no son necesarios los límites en la sociedad implican el quiebre de límites en la naturaleza. O los límites de la naturaleza son respetados y la actividad humana se limita dentro de umbrales ecológicos, o los límites de la naturaleza son desantendidos y violados para explotar a la naturaleza para la codicia y el consumo ilimitados de la sociedad.”(Shiva V., 1996:333).

La ciencia y la tecnología

Algunas nuevas tecnologías, adoptadas por su confort, beneficio económico o simplemente por una cuestión de actualidad, pueden ocasionar graves daños ambientales. Cuando una sociedad las incorpora como única alter nativa, se vuelve dependiente de ellas y olvida las formas de uso anteriores, por lo que se puede llegar a una situación problemática ambiental en forma de círculo o bucle. “Durante el siglo XX la noción del “crecimiento infinito de la ciencia” predispuso al ser humano para concebir a la naturaleza como un elemento de conquista permanente, sin tomar en cuenta la no renovabilidad de los recursos naturales. Esta concepción de la naturaleza como “infinita y por conquistar y/o doblegar” estuvo inscripta desde las primeras experiencias infantiles en los habitantes de nuestro planeta, quebrando los usos y costumbres que en diferentes regiones tenían sobre la noción de no depredación del medio ambiente (...).”(Voloschin C .1994:81- 82)

El rol del Estado

El rol del Estado en la regulación del acceso a los recursos y la forma en que se manejan los mismos, varía de acuerdo a las características de cada estado, en la actualidad, se diferencian dos bloques, uno, el de los países del Norte o Desarrollados, y otro, el de los países del Sur o en vías de Desarrollo. Rojas Hernández lo indica de la siguiente manera: “El achicamiento del estado- estrategia de la política neoliberal- hizo que el estado también se achique como regulador del uso de los recursos, dejando al mercado y a los privados la potestad de decidir según la fuerza y el poder de compra. Ello ha conducido a una privatización de los conflictos ambientales y sociales, con la consiguiente anarquización de la sociedad..” (Rojas Hernández J., 1999) Esta desigualdad en el rol del estado, es también la desigualdad que se observa en el tratamiento que se le da al tema ambiental, lo que traerá aparejado consecuencias futuras en el ambiente y en sus posibilidades de desarrollo para los países del Sur. Como se vio la relación Sociedad - Naturaleza, depende en lo individual de la forma en que percibe la naturaleza, de la cual forma parte y a su vez es su sustento, en ello, influye el significado que le de a su propio espacio y tiempo, que no es el mismo que el que tienen los proceso naturales, ni los otras especies que habitan el planeta. Es necesario conformar un espacio para la reflexión, tanto individual, que lleve a lograr una visión más integral de la vida, en relación con la naturaleza, y tomar conciencia de los límites propios, especialmente nuestra temporalidad y espacialidad, y los límites de la naturaleza, para poder encontrar caminos alternativos que revaloricen las pautas de conductas, sobre todo, las que tienen que ver con el proceso de producción para la satisfacción de necesidades individuales. La construcción social de esa relación dependerá del espacio que se le brinden a los nuevos paradigmas que se han analizado, que tienen como fundamento una reforma del pensamiento a partir de la comprensión de la complejidad ambiental.

Racionalidad

La racionalidad constituye el pensamiento que guía y dirige el accionar de una sociedad, tanto en su aspecto económico, político e ideológico. El siglo XX, dominado por la racionalidad económica, ha generado graves desequilibrios en la naturaleza, sustento de la civilización humana. Ello llevó a estudiar otras formas alternativas de organización social, en la cual surjan nuevos valores éticos, por sobre la razón económica, que posibilite la sustentabilidad de la vida humana en el planeta. Una de las propuestas, es la de Enrique Leff (1999), basada en lograr una nueva racionalidad, la Racionalidad Ambiental. Lo que plantea la propuesta, es un marco teórico orientado a un cambio de valores éticos, dado por una participación plena de todos los actores sociales que, desarrollando sus potencialidades, como por ejemplo la diversidad cultural, pueda alcanzar el bien común, expresado en un desarrollo sustentable y democrático.

Sustentabilidad

El concepto de sustentabilidad o sostenibilidad, apareció por primera vez en la versión de Estrategia Mundial para la Conservación (1980), en donde se define sustentabilidad de la siguiente manera: “La sustentabilidad, es una característica de un proceso o estado, que puede mantenerse indefinidamente”.(Van Hauwermeiren S., 1998:97) El concepto de sustentabilidad, tiene la raíz latina sustenere: sostener, sustentar, soportar, tolerar, mantener. El término en inglés es Sustainable, comenzó traduciéndose al castellano como Sustentable, después se generó una polémica ya que algunos consideraban “Sustentable” referido al manejo del sistema teniendo en cuenta las características del mismo y por lo tanto se debía hacer uso conjuntamente con “racionalidad ambiental”.
“Sostenible”, se relaciona con el factor tiempo, por lo tanto debería tenerse en cuenta si es que se proyecta una explotación, distribución y consumo sostenible. “La sustentabilidad en la naturaleza implica mantener la integridad de los procesos, ciclos y ritmos de la naturaleza. Involucra el reconocimiento de que la crisis de sustentabilidad, es una crisis enraizada en el descuido de las necesidades y los procesos de la naturaleza y de dañar la capacidad de “rebrote” de la naturaleza. En un mundo finito, ecológicamente interconectado y limitado por la entropía, los límites de la naturaleza requieren ser respetados.” (Shiva V., 1996: 334) Es decir que el concepto de sustentabilidad, abarca mucho más que el ámbito de la economía, implica un cambio en la ética en la que la sociedad occidental ha venido manejando la naturaleza y los recursos que ella brinda a todos los miembros de una sociedad para su subsistencia. A los fines de este trabajo se utilizarán indistintamente ambos términos, que ligados al concepto de Desarrollo se traducirá como un Desarrollo Integral y perdurable en el tiempo, de la sociedad, su cultura y su medio.

Desarrollo sustentable

El concepto de “desarrollo” fue introducido en la historia social y desde entonces ha ido recibiendo “distintos apellidos” como dice Sejenovich H., et al. (1996), al referirse a “Desarrollo Sustentable”. Así es que en la concepción ideológica y los diferentes modelos sociales que de la definición surgen, constituye un abanico tan amplio, que los extremos del mismo, con grandes diferencias entre sí, y sin embargo todos se ubican bajo el mismo término “Desarrollo Sustentable”. En distintas reuniones internacionales el “Desarrollo” y “Subdesarrollo” se convirtieron en objeto de estudio, y se fueron asociando a ellos diversas concepciones, como “crecimiento económico”, “Integración, de los factores económicos con los sociales”, “satisfacción de necesidades básicas”, “desarrollo endógeno”, “redesarrollo” “desarrollo humano”, “desarrollo sustentable”. Estas ideas fueron volcadas en documentos internacionales que definen los programas de desarrollo. Entre ellos:

Meadows, DH et al, 1972, Los Límites al crecimiento. Informe al club de Roma sobre el Predicamento de la Humanidad.
-UNCED, 1972.Declaraciónde la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Ambiente Humano, Estocolmo.
-1973. Declaración de Cocoyoc. Herrera et al, 1976.Catástrofe o Nueva Sociedad? Un Modelo mundial Latinoamericano.
-Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo, 1987, Nuestro Futuro Común. Conocido como Informe Brundtland. En él se sostiene que Desarrollo Sustentable significa “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer el derecho de las generaciones futuras a satisfacer sus propias necesidades.
-Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo A. Latina, 1990, Nuestro Propio Futuro.
Aquí se reformula el concepto de Desarrollo Sustentable desde la perspectiva regional y se consensuan lineamientos para una estrategia en ese sentido.
-Comisión de UN para el Medio Ambiente y el Desarrollo, 1992. La Cumbre de la Tierra. Esta reunión, que se realizó en Río de Janeiro, Brasil, constituyó la primera megaconferencia sobre medio ambiente humano, que se denominó “Cumbre de la Tierra”. Como resultado se publicaron dos importantes documentos:
1) “La Carta de la Tierra” que constituye una declaración de principios, entre los cuales el desarrollo sostenible ocupa un lugar importante.
2) “La Agenda 21”, (para el siglo XXI), que se ha convertido en un código de conducta para el futuro, consta de 40 capítulos dividido en cuatro secciones, que tratan sobre los siguientes temas:
-Dimensiones sociales y económicas del desarrollo.
-Gestión de Recursos para el Desarrollo
-Fortalecimiento del papel de los grupos principales para el desarrollo sostenible. -Medio de ejecución y cooperación internacional.

Se puede decir que como resultado de dicha conferencia, se establecieron pautas para la acción, que abarcan los distintos puntos que anteriormente hemos visto, y que tienden a la implementación de un Desarrollo Sustentable en todo el planeta. Además se marcaron las potencialidades y las dificultades para encarar el cambio y, principalmente, se destacaron los límites que deben respetarse en el planteamiento de un Desarrollo Sustentable. El concepto de Desarrollo Sustentable ha recibido varias críticas, sin embargo el haber sido aceptado por la mayoría de los organismos internacionales como base para su accionar, es lo que lo ha hecho reconocido globalmente. En general los organismos internacionales interpretan el concepto de Desarrollo Sustentable comoel bienestar social y el aumento de la productividad económica a partir de la adopción de criterios de sustentabilidad ecológica en el uso de los recursos naturales a largo plazo.
Para su logro se propicia:
-Una mejor distribución del resultado del crecimiento económico global
-La superación de las condiciones de pobreza.
-Una nueva forma de gestión de los recursos naturales globales.
-El desarrollo local, bajo estos nuevos principios, pensando en el desarrollo global.
Si bien estos son los lineamientos sostenidos, en la práctica, los subsidios a la agricultura, los derechos de propiedad sobre el material genético, el sometimiento a las imposiciones financieras por cobros de intereses a deudas impagables, entre otros, son elementos que cuestionan los principios antes declarados. A pesar de la situación reinante los nuevos paradigmas van consolidándose lentamente en el debate sobre el Desarrollo.
El saber ambiental
La impregnación del paradigma ambiental en los distintos ámbitos del pensamiento y de la práctica de las sociedades, constituye uno de los elementos impulsores del saber ambiental. Para,Morín E. (1993), entender la complejidad de las transformaciones que se suceden, no tan solo requiere una contextualización a nivel global, sino una complejización del conocimiento. Leff sugiere la necesidad de establecer una nueva forma del saber y lo expresa de la siguiente manera “El saber sobre un ambiente que no es la realidad visible de la polución, sino el concepto de la complejidad emergente donde se reencuentran el pensamiento y el mundo, la sociedad y la naturaleza, la biología y la tecnología, la vida y el lenguaje. Punto de inflexión de la historia que induce una reflexión sobre el mundo actual, de donde emergen las luces y sombras de un nuevo saber.” (Leff E., 1998:10).
Dicho autor propone un “re-conocimiento del mundo que habitamos”. (Leff E.,1999).
Se propone un cambio profundo, que implica un enfoque distinto al que hasta ahora ha tenido la sociedad occidental, reconociendo la diversidad cultural y natural, teniendo en cuenta la equidad en el presente, y pensando en el futuro de nuevas generaciones. No se plantea una única forma de encarar ese saber ambiental. Cada comunidad, de acuerdo a su cultura deberá ir construyéndolo. En el marco formal del conocimiento, cada disciplina, de acuerdo a sus características, creará sus propias formas de incorporación.
“Este saber No conforma un cuerpo unitario de conocimientos, sino que se va constituyendo en relación con la estructura teórica y el objeto de conocimiento de cada ciencia. De esta forma, el saber ambiental emergente, transforma los paradigmas del conocimiento de las ciencias naturales y sociales. Cada ciencia impone las condiciones epistemológicas y los intereses disciplinarios a la reconstrucción de sus paradigmas, en un proceso heterogéneo y desigual del que emergen las disciplinas ambientales.” (Leff, E., 1998:128).
El establecimiento de valores éticos, en la conformación y transferencia de este saber, son ejes fundamentales que se deben atender para el establecimiento de este nuevo enfoque.

sábado, 18 de febrero de 2012

Concepto de ambiente

Por medio ambiente se entiende todo lo que afecta a un ser vivo. Condiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o de la sociedad en su vida. Comprende el conjunto de valores naturales, sociales y culturales existentes en un lugar y en un momento determinados, que influyen en la vida del ser humano y en las generaciones venideras. Es decir, no se trata sólo del espacio en el que se desarrolla la vida, sino que también comprende seres vivos, objetos, agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos, así como elementos tan intangibles como la cultura.

Origen etimológico


Como sustantivo, la palabra medio procede del latín medium (género neutro); como adjetivo, del latín medius (género masculino). La palabra ambiente procede del latín ambiens, ambientis, del verbo ambere, "rodear", "estar a ambos lados". Se podría considerar a la expresiónmedio ambiente como pleonasmo porque las acepciones de los dos elementos de tales grafías son coincidentes con la acepción inherente a cuando van juntos. Sin embargo, algunas acepciones de ambas palabras por separado son diferentes. Lo que permite su comprensión es el contexto. Por ejemplo, otras acepciones, metafóricas, del término ambiente aluden a sectores sociales, como ambiente popular oambiente aristocrático; o actitudes, como tener buen ambiente con los amigos.
Medio ambiente es un conjunto de componentes físicos, químicos, biológicos y sociales capaces de, en un plazo corto o largo, causar efectos adversos directos o indirectos sobre los seres vivos y las actividades humanas.


Concepto de ambiente


En la Teoría general de sistemas, un ambiente es un complejo de factores externos que actúan sobre un sistema y determinan su curso y su forma de existencia. Un ambiente podría considerarse como un superconjunto en el cual el sistema dado es un subconjunto. Puede constar de uno o más parámetros, físicos o de otra naturaleza. El ambiente de un sistema dado debe interactuar necesariamente con los seres vivos.
Estos factores externos son:
Ambiente físico: Geografía Física, Geología, clima, contaminación.
Ambiente biológico:
Población humana: Demografía.
Flora: fuente de alimentos o productores.
Fauna: consumidores primarios, secundarios, etcétera.
Ambiente socioeconómico:
Ocupación laboral o trabajo: exposición a agentes químicos, físicos.
Urbanización o entorno urbano y desarrollo económico.
Desastres: guerras, inundaciones.

El ambiente o medio ambiente, expresión esta última ciertamente redundante pero muy difundida entre los países de habla hispana, hace referencia a un sistema, es decir, a un conjunto de variables biológicas y físico-químicas que necesitan los organismos vivos, particularmente el ser humano, para vivir. Entre estas variables o condiciones tenemos, por ejemplo, la cantidad o calidad de oxígeno en la atmósfera, la existencia o ausencia de agua, la disponibilidad de alimentos sanos, y la presencia de especies y de material genético, entre otras.
Muchos entienden equivocadamente que el ambiente lo es «todo» o, como dirían algunos, «el resto del universo». El concepto de ambiente que nos interesa hace referencia a aquel en el que se integran los seres vivos, es decir, aquel dentro del cual interactúan las formas de vida. Obviamente, hay un particular énfasis en la preocupación por los ambientes humanos, en la medida en que su conservación garantiza nuestra existencia. Sin embargo, ello no excluye que podamos identificar ambientes que corresponden a organismos vivos diferentes al humano, por ejemplo, el de las especies endémicas de la fauna amazónica.


Debemos advertir a nuestros lectores que el término «ambiente» no es sinónimo de «ecología». Así, es un error afirmar: «Vamos a defender la ecología de tal o cual especie silvestre». Ecología es un término que empleó por primera vez el biólogo alemán Ernst Haeckel en 1864 para designar la disciplina que estudia las relaciones entre el hombre y su ambiente (oikos: casa y logos: ciencias). En tal sentido, decir «defendamos la ecología» es como decir «defendamos la psicología o la filosofía».


Un concepto que nos ayuda a delimitar el ámbito y los alcances de la noción de ambiente es el de la biosfera. Si bien todavía no conocemos suficientemente cuál es el origen de la vida en la Tierra, es claro que la vida del hombre y de los demás organismos vivos es posible solo en la biosfera.


La biosfera se define como el espacio que contiene los ambientes biológicamente habitables.


Este espacio abarca entre los 10 km por debajo del nivel del mar y los 8 km por encima del mismo; en él se integran la litosfera (suelo), la hidrosfera (agua) y la atmósfera (aire). Es en este escenario donde el hombre ha construido una tecnósfera o un ambiente edificado con industrias y centros urbanos. Las formas de vida que conocemos sobre la Tierra que incluyen al hombre han surgido, y en muchos casos se han mantenido y evolucionado, sobre estos grandes soportes naturales. Pero estos soportes no son compartimentos estancos, independientes uno del otro. Son, por el contrario, dinámicos y están en permanente interacción: las lluvias y las sequías; los bosques y la desertificación; la producción de gases por la industria y el efecto invernadero, no son más que manifestaciones extremas de esta interacción.


Pero hay algo más. Los organismos vivos —bióticos— también se encuentran en una estrecha relación con los ecosistemas. Así pues, los seres vivos y los elementos no vivos vitalmente unidos a ellos —abióticos, como minerales, petróleo, etc.— necesitan interactuar en un soporte natural que denominamos ecosistema —bosque, lago, campo cultivado, ciudad, entre otros.


Así pues, la biosfera es un complejo sistema en el que interactúan los seres vivos y no vivos, y estos con los ecosistemas, y requiere de un equilibrio como condición para que la vida siga siendo posible.


Este equilibrio, que se denomina «equilibrio ecológico», se encuentra permanentemente amenazado por factores naturales o humanos. En efecto, desde los orígenes de la vida en el planeta, la naturaleza realiza determinados ajustes en los que no interviene la actividad del hombre, generando impactos significativos y en muchos casos catastróficos en el equilibrio ecológico. Nos referimos por ejemplo a los terremotos, inundaciones, diluvios e incendios forestales. Sin embargo, el ser humano ha adquirido una enorme capacidad para modificar la naturaleza con la finalidad de satisfacer sus necesidades. Con ello, crecen sus posibilidades de producir impactos negativos en el equilibrio ecológico, como por ejemplo el efecto invernadero, la desertificación, la contaminación del aire, los residuos tóxicos o peligrosos, la deforestación, etc.



Desarrollo histórico del concepto de ambiente


Hipócrates (460-375 años antes de Cristo), en su obra Aires, aguas y lugares, resalta la importancia del ambiente como causa de enfermedad.
Thomas Sydenham (1624-1689) y Giovanni Maria Lancisi (1654-1720) formulan la teoría miasmática, en la que el miasma es un conjunto de emanaciones fétidas de suelos y aguas impuras que son causa de enfermedad.
En el siglo XIX, con Chadwick William Farr (1807-1883), con la mortalidad de los mineros, John Snow (1813-1858) con "Sobre el modo de transmisión del cólera", se consolidan la importancia del ambiente en epidemiología y la necesidad de utilizar métodos numéricos.

Objetivos de aprendizaje


  • Reconocer las distintas problemáticas ambientales, su importancia para la situación presente y futura, sus causas y consecuencias.
  • Comprender los fundamentos del manejo sustentable de recursos naturales en términos ambientales, socioeconómicos y culturales.
  • Hacer un uso adecuado de las escalas tempo-espaciales que se deben analizar para evaluar un problema y qué información se puede obtener de cada una de ellas.
  • Comprender las causas y consecuencias de la contaminación del ambiente.
  • Identificar fuentes de contaminación, vías de distribución y transporte y mecanismos de transformación de contaminantes.
  • Proponer análisis físico-químicos y/o biológicos, adecuados para caracterizar procesos en relación con el entorno.
  • Reconocer y diseñar posibles acciones de mitigación y remediación para casos concretos.
  • Contextualizar las situaciones y problemáticas ambientales abordadas, analizándolas críticamente.
  • Identificar los distintos paradigmas de desarrollo y de ambiente y tomar posición en relación a estos, realizando un análisis crítico que cuestione los supuestos subyacentes de cada uno.
  • Interpretar los diferentes contextos históricos en relación con sus consecuencias ambientales.
  • Asumir la responsabilidad personal y social por las problemáticas ambientales y reconocer la importancia de la participación para la solución colectiva de las mismas.
  • Reconocer qué aportes de las nuevas tecnologías pueden constituirse en una oportunidad para el logro de la sustentabilidad.